Este martes, en la Legislatura de Córdoba, comenzó el jury contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. El proceso evalúa la responsabilidad de los funcionarios por presunto mal desempeño y negligencia durante la investigación del asesinato de Nora Dalmasso.
A su turno de contestar preguntas, el fiscal Di Santo se quebró y se lo vio profundamente emocionado. Estuvo al frente de la causa entre 2007 y 2015 y fue quien imputó a Facundo Macarrón, hijo de la víctima, entre otras decisiones que fueron discutidas posteriormente.
“Fueron múltiples la variedad de hipótesis”, expresó Di Santo. Además, remarcó que tuvo a su cargo un “sinnúmero de tareas investigativas" que incluyó considerar como sospechosos a posibles amantes, a la familia y a los trabajadores que estuvieron en la casa de Dalmasso.
El fiscal ejemplificó con algunas de las líneas de investigación que llevaron adelante, como la reserva de un bar para esa noche que fue cancelada. En su defensa, quiso dejar en claro que su trabajo fue bien realizado, incluso también en la manera de tratar la prueba.
