El último fin de semana de abril tiene sus particularidades en las previsiones que realiza el Observatorio Córdoba, dependiente del Servicio Meteorológico Nacional.
Este viernes, por caso, con un cielo que luce “mayormente nublado”, pero con marcas mercuriales bien cercanas al otoño.
Con vientos apenas regulares soplando del norte, se estima que la temperatura podría llegar hasta los 26 grados.
Para el sábado, se alista la llegada de la inestabilidad.
El sol casi desaparece del mapa y los anticipos apuntan a una tarde-noche con tormentas “aisladas” en el centro de la provincia y alrededores.
Las lluvias se alejan el domingo y las nubes desaparecen en su mayoría, aunque los fuertes vientos que llegan del norte hacen que la máxima sea de apenas 21º.
