El Poder Judicial de la provincia de Córdoba difundió este lunes una sentencia innovadora. Fue declarada como víctima de violencia de género, tipo psicológica, en modalidad laboral a una mujer que cumplía tareas como tesorera de una empresa de servicios fúnebres.
En el fallo, la jueza Mariana Wallace impuso al jefe de la damnificada la obligación de asistir a un tratamiento psicológico con un profesional especialista en violencias de género.
Además, desde el Poder Judicial señalan que, en el marco de una relación laboral regida por el derecho privado, las empresas privadas tienen la obligación de respetar los derechos humanos del personal y, correlativamente, no avalar “sistemas de gestión empresarial estructuralmente discriminatorios”.
La empleada había denunciado que el jefe administrativo de la firma —su superior directo— le gritaba, la denigraba, la sobrecargaba de tareas y sistemáticamente la obligaba a quedarse más allá del horario laboral, entre otras conductas discriminatorias.
En la sentencia, ratificada por la Cámara de Familia n.° 2, la magistrada expresó que el ejercicio de la responsabilidad laboral en un cargo jerárquico “es absolutamente escindible de la violencia de género” y que debe respetar los derechos humanos de las personas con las cuales interactúa, en particular mujeres.
La jueza Wallace ordenó al jefe administrativo que asista a un tratamiento psicológico con un profesional especialista en violencias de género “a fin de trabajar la órbita de sus atribuciones en el contacto laboral con mujeres”.
Como parte de la reparación simbólica, la empresa deberá colocar una placa de material perdurable al lado de la puerta de acceso a la sala de reuniones del directorio con la siguiente leyenda: “La violencia de género no es una opción”.
