Irán le exigió garantías a la FIFA para ir al Mundial: “Si hay insultos, la selección se vuelve”
El Mundial 2026 todavía no arrancó y ya tiene su primer escándalo diplomático. Irán condicionó su participación en el torneo que se jugará en Estados Unidos, Canadá y México, y las razones van mucho más allá del fútbol.
Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán, fue claro: "Debemos recibir las garantías necesarias para que no se repitan incidentes similares a experiencias pasadas", declaró, y agregó la advertencia que más ruido generó: si hay insultos hacia instituciones oficiales o militares del país, "existe la posibilidad de que la selección regrese al país."
La reunión con Gianni Infantino, prevista en Zúrich en las próximas semanas, será determinante.
Estados Unidos y Canadá consideran a esa organización como terrorista, y cualquier alusión pública a ese estatus es interpretada por Irán como un insulto inaceptable. El tema es especialmente sensible porque el propio Taj fue miembro de ese cuerpo militar de élite, y eso le trajo consecuencias concretas: fue deportado en el aeropuerto de Toronto cuando viajaba al Congreso de la FIFA.
El secretario de Estado Marco Rubio confirmó que los jugadores iraníes no tendrán problemas para ingresar a Estados Unidos y disputar sus partidos de fase de grupos en Santa Clara y Seattle. Sin embargo, puso un límite claro: el personal técnico y dirigencial que tenga lazos con la Guardia Revolucionaria no tendrá acceso al país. Una línea que complica directamente la presencia del propio Taj.
El presidente de la FIFA fue contundente al respecto, señalando que el fútbol tiene la capacidad de unir al mundo y que Irán jugará en suelo estadounidense. Ahora falta que todas las partes se sienten en Zúrich.