Argelia dio la gran sorpresa en la previa del Mundial 2026 al derrotar por 1-0 a Países Bajos en su propia casa. En un encuentro disputado en Rotterdam, el conjunto africano no solo quebró una racha de diez partidos invictos de los locales, sino que también envió un mensaje directo al cuerpo técnico de Lionel Scaloni a pocos días del inicio de la Copa del Mundo.
El desarrollo y el gol del triunfo
Aunque la "Naranja Mecánica" dominó gran parte de las acciones y generó múltiples situaciones de peligro, se encontró con una muralla en el arco argelino. La paridad se rompió recién a los 85 minutos, cuando Anis Hadj Moussa, extremo del Feyenoord, realizó una maniobra individual desde la derecha: enganchó hacia adentro y sacó un zurdazo fenomenal que se incrustó en el segundo palo, una definición que la prensa describió como "a lo Di María".
Luca Zidane: el héroe enmascarado
La figura indiscutida del partido fue el arquero Luca Zidane. El hijo del legendario Zinedine Zidane, que juega en el Granada, disputó el encuentro con una máscara protectora debido a una fractura de mandíbula sufrida recientemente. Con cinco atajadas clave, incluyendo un mano a mano frente a Gakpo y un remate al ángulo de Kluivert, Zidane sostuvo el resultado y fue elegido el MVP del encuentro.
Análisis táctico: luces y sombras
El equipo dirigido por el suizo Vladimir Petković mostró una idea de juego clara basada en:
- Marcas personales: presionaron intensamente a los creativos neerlandeses como De Jong y Gravenberch.
- Transiciones rápidas: apostaron al contraataque utilizando la velocidad de sus extremos, con Riyad Mahrez como eje de la jerarquía ofensiva.
- Fragilidad defensiva: a pesar del triunfo, las fuentes señalan que Argelia suele dejar espacios en el fondo y marca en línea, una debilidad que la Argentina podría aprovechar con la movilidad de Julián Álvarez y la visión de Lionel Messi.
Alerta para el debut mundialista
Este resultado es una señal de advertencia para la Selección Argentina, que debutará precisamente contra Argelia el próximo 16 de junio en Kansas City. Lejos de ser un rival accesible, el conjunto africano demostró que tiene las herramientas necesarias —un arquero en gran nivel y delanteros punzantes— para plantarse ante cualquier potencia.
