Habrá canciones
Tenés dulces 16.
Habitás un pueblo remoto. Ajeno al tiempo, escuchás en tus calles y te decís.
Hay una banda fija en tus reuniones. Te dicen que el futuro llegó, que los buenos filmaron cine de terror y que la imagen te desfiguró.
En la radio suenan sus canciones bobas, rockitos simples, amor francés y un perro afiebrado. Belleza de Shopping Disco Zen.
Hay algo más, sabés. No lo cazás aún. Un idiota, de corazón lunático.
En la misma pieza, siempre al revés, tomás la segunda parte del disco doble. Tan al revés que parece que el cordero quiere morder al lobo.
Música y formato redondo.
Das play.
Una voz rasposa te abraza y dice: "No se entiende el menú pero la salsa abunda".
La sensación primera no yerra: sentís el cambio dentro tuyo.
A partir de ahí el mundo es otro. Tu mundo es otro. Hay una letra para cada momento, una metáfora para pura derrota, un consuelo para toda victoria.
Repleto de contradicciones, porque vivir cuesta vida y esta vida rara vez tiene sentido.
Y aunque maldigas cada día hermoso, algún día será esta vida hermosa.
Aunque la buena felicidad, dicen, no se nota.
Porque cuando la noche es más oscura se viene el día en tu corazón.
Porque desde entonces vas desconfiar de la suerte, con ideas atrevidas.
Vas a llamar un gato con silbidos, porque soñás una hoguera donde seas la leña.
Te vas a fijar bien de qué lado de la mecha te encontrás, porque el amo juega al esclavo.
Te vas a cuidar de satélites espías y radares militares, porque Dios es digital.
Que hay partes tan lindas y sin traición, sólo porque en la resistencia está el hidalgo valor de la vida.
Que una lengua se derrite en modas de la rabia de hoy.
Que es una pendejada pensar que todo es igual, siempre igual, todo igual, todo lo mismo.
Porque la libertad es fiebre, oración, fastidio y buena suerte.
Que aunque seas menos que tu reputación, sos y serás parte de una banda inconsolable de perros sin folleto, brujas de alma sencilla, patéticos viajantes, pobres tontos, pobres diablos, lunáticos diamantes.
Que querés que alguien que se coma tu dolor, porque ya no da más la murga de los renegados.
Porque un sueño acabó, ya te dijeron, pero todos los sueñitos no
Porque siempre, indefectiblemente, violencia es mentir.
Que si Dios no juega a los dados, quizás esté a tu favor.
Que entonces procures no ser tan cruel como tus ambiciones y que no quepa todo lo tuyo en una maldita valija.
Porque ya sufriste cosas mejores que esta.
Porque la vida sin problemas es matar el tiempo a lo bobo.
Porque si no hay amor, que no haya nada entonces.
Pero siempre habrá canciones.