
La cuenta regresiva ya está en marcha. A apenas 11 días del debut frente a Argelia en el Mundial 2026, la Selección Argentina continúa ajustando detalles en Kansas bajo la conducción de Lionel Scaloni. Mientras el cuerpo técnico monitorea la evolución de algunos futbolistas que arrastran molestias físicas, también hay otro aspecto que cobra relevancia: el nivel de actividad con el que cada jugador llega a la Copa del Mundo.
Dentro de ese escenario aparecen diferencias marcadas. Algunos futbolistas aterrizan en el Mundial tras completar temporadas de altísima exigencia y protagonismo absoluto en sus clubes, mientras que otros llegan con menor rodaje por lesiones o por haber perdido terreno en sus respectivos equipos.
Uno de los casos más destacados es el de Enzo Fernández. El mediocampista de Chelsea atraviesa probablemente el mejor momento de su carrera y se perfila como una pieza clave para el seleccionado argentino. Durante la última temporada disputó 54 partidos entre Premier League, Champions League y copas domésticas, convirtió 15 goles y acumuló 4.379 minutos en cancha. Su regularidad y rendimiento lo ubican como uno de los futbolistas que llega con mayor ritmo competitivo.
Otro nombre que sobresale es el de Nicolás Otamendi. A sus 38 años, el defensor continúa demostrando vigencia en la élite. Capitán y referente de Benfica, completó 49 encuentros en la temporada, con 4.314 minutos disputados y presencia constante en la Champions League. Además, afrontará esta Copa del Mundo después de haber acordado su llegada a River una vez finalizado el certamen.
La lista de los que más jugaron también incluye a José Manuel López. El delantero de Palmeiras atraviesa un gran presente en el fútbol brasileño y llega al Mundial luego de una intensa actividad en uno de los calendarios más exigentes del continente. Solo en 2026 disputó 35 partidos y se consolidó como una de las principales cartas ofensivas del conjunto paulista.
Los que llegan con menos continuidad
En el otro extremo aparecen futbolistas que tuvieron temporadas más complejas por lesiones o falta de participación.
Uno de ellos es Lisandro Martínez. El defensor de Manchester United apenas pudo disputar 19 encuentros y sumar 1.310 minutos debido a la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda que sufrió el año pasado. Pese a ello, Scaloni mantiene plena confianza en uno de los pilares defensivos del ciclo campeón del mundo.
Una situación similar atraviesa Giovani Lo Celso. El volante de Betis estuvo varios meses fuera de las canchas por problemas musculares y llega al Mundial con 32 partidos y 1.777 minutos acumulados. Aun así, continúa siendo una pieza muy valorada dentro de la estructura táctica del entrenador argentino.
También figura en este grupo Thiago Almada. Aunque participó en 40 encuentros con Atlético de Madrid, gran parte de ellos fueron ingresando desde el banco de suplentes. El ex Vélez sumó 1.704 minutos en cancha y buscará aprovechar el Mundial para consolidar el crecimiento que viene mostrando cada vez que le toca vestir la camiseta albiceleste.
Con varios amistosos por delante y once días de preparación antes del estreno mundialista, Scaloni seguirá evaluando cargas, estados físicos y rendimientos. El desafío ahora será encontrar el equilibrio justo entre los que llegan con mucho rodaje y aquellos que necesitan recuperar ritmo competitivo para llegar en plenitud al gran objetivo: defender el título conseguido en Qatar.
La entrada Mundial 2026: quiénes llegan con más rodaje y quiénes arriban con menos minutos a la Selección Argentina se publicó primero en Noticias Las Varillas.

