Luis Ignacio García presenta Fascismo Cosplay: “Se rompió la idea de que podemos anticipar el futuro”
El filósofo y docente cordobés Luis Ignacio García pasó por el programa Clásica & Universitaria Libros para presentar su reciente obra, Fascismo Cosplay (Caja Negra). En diálogo con Pablo Sánchez Ceci, el autor analizó la urgencia de destrabar los debates políticos actuales frente a una ultraderecha desinhibida.
Democracia y conflicto
Respecto al histórico tabú de la violencia en la política argentina tras el regreso democrático, García invitó a salir de los marcos rígidos liberales: "Lo que hoy se está dando es una discusión sobre la violencia en un sentido mucho más amplio que a lo que apunta en todo caso es a repensar la democracia por fuera de los límites de la democracia procedimental liberal y formal que habría sido la que nos habría llevado hasta acá."
En ese sentido, señaló el desequilibrio discursivo que atraviesa la coyuntura actual: "La ultraderecha no tiene ningún problema de desparramar violencia por todos lados mientras nosotros parece que estamos siempre a la defensiva en relación con formas de la palabra o de la acción que nosotros de alguna manera la vemos con resistencia y casi con espanto porque son violentas."
Máquinas de traducción generacional
A la hora de analizar la cultura de masas y consumos como el reggaetón, el filósofo rechazó la mirada condenatoria y marcó un vínculo directo entre la música urbana y "la subjetividad casi hasta postneoliberal hiperfinancierizada en donde el valor del dinero aparece como un valor en sí mismo".
Sin embargo, rescató un valor de diagnóstico en esa crudeza comercial frente a las lógicas tradicionales de la militancia de las últimas décadas: "Esa literalidad de la letra machacona, machista, este eh provocadora y qué sé yo de las del reggaetón, hay algo como de desconfiar de la metáfora que me parece una manera de retroceder a una zona de la cultura que nos puede resultar cruda, nos puede resultar elemental, pero desde la cual quizás se pueda reconstruir una forma de la cultura un poco más interesante y que no esté basada, como dice ese fragmento, en algo tan frágil como las buenas intenciones progresistas."
El fin de la carrera laboral y el "pegarla"
Hacia el final de la entrevista, García trazó una dura analogía entre la volatilidad del mercado del arte contemporáneo y el mundo del trabajo juvenil actual, donde se licuaron las lógicas tradicionales de ascenso social y previsibilidad.
"Hoy el mundo del trabajo hoy se convirtió en un mundo caprichoso en donde no tiene que ver con un conjunto de habilidades construidas a partir de una carrera pasito a paso… Aparece esta figura muy juvenil también del 'pegarla'… hoy los caminos que llevan a las metas son inciertos… la idea de que mi relación con el futuro es una relación que puedo anticipar se rompió porque la idea del trabajo se ha roto."