Techint denuncia “dumping” tras perder una licitación clave vinculada a Vaca Muerta
El escenario energético en Vaca Muerta sumó en las últimas horas un capítulo de alta tensión política y económica. El Grupo Techint, liderado por Paolo Rocca, evalúa presentar un recurso por dumping y competencia desleal contra la firma india Welspun, adjudicataria de la provisión de tubos para el gasoducto que unirá el yacimiento neuquino con la costa de Río Negro.
La disputa se originó luego de que el consorcio Southern Energy (SESA) —integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— rechazara la oferta de Tenaris (subsidiaria de Techint) por considerarla significativamente más costosa. La oferta de la empresa india rondó los 203 millones de dólares, mientras que la propuesta inicial de Techint fue un 40% superior (una diferencia de casi 90 millones de dólares).
La firma de Paolo Rocca habría reclamado un first-refusal, que es el derecho de una empresa -en este caso por ser nacional- de igualar o mejorar cualquier oferta de otras compañías en una licitación.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, salió al cruce de los reclamos de Techint con dureza a través de sus redes sociales: "Ese mayor costo lo hubiéramos pagado quizás con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores. Es el costo argentino que le dicen".
Sturzenegger también cuestionó el intento de Techint de obtener un beneficio de first-refusal (derecho de prioridad para mejorar ofertas), argumentando que esto ahuyenta la competencia y termina encareciendo los costos de la energía para empresas y consumidores.
Paolo Rocca habló hace poco tiempo de la "actitud predatoria" de China en este mercado. Welspun tiene una asociación con gigantes chinos que le proveen de materia prima, por lo que la postura de Techint es reclamarle al gobierno otra política que resguarde la producción nacional.
"No proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país. Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales (¡hola modernización laboral!), ni sobrecostos en los insumos. Si lo permitimos nunca quebraremos nuestras décadas de estancamiento", escribió Sturzenegger.
El ministro pidió "respetar los contratos y las reglas de juego" y sostuvo que "es mucho más negocio para todos (incluso para Grupo Techint aunque hoy no lo vea así) que esta industria crezca competitiva y sana".
Mientras Techint presiona a la Secretaría de Comercio para anular el proceso alegando precios artificialmente bajos de la competencia, el consorcio privado ratifica su decisión, marcando un hito en la pérdida de hegemonía del gigante siderúrgico en las obras de infraestructura energética del país.
La empresa comenzó a deslizar la posibilidad de que la falta de una política industrial nacional derive, en este caso, en una situación de inestabilidad para la producción que la compañía tiene en Valentín Alsina, una planta de caños con costura para gasoductos en la que trabajan más de 400 personas.