El debate sobre la política y la ideología en la música marca el Festival de Cosquín
La última edición del Festival de Cosquín estuvo marcada por el debate sobre el rol político del músico arriba del escenario.
"Abrir el corazón como si estuviera hecho de pétalos y soplarlo sobre el niño inocente, soplarlo sobre el corazón del juez, del traidor, del narcotraficante, del político que se cree un león y es apenas una rata gritando desaforado", expresó Hugo Rivera desde las tablas del escenario en la Plaza Próspero Molina.
A los largo de las lunas coscoínas los artistas se expresaron en diferentes oportunidades sobre la realidad social.
"Plata y miedo nunca tuve", dijo la coplista Mariana Carrizo después de dar un mensaje sobre "la indiferencia del Estado" frente a los incendios en la Patagonia.
En una posición diferente, sobre las expresiones ideológicas en la música, se mostraron los cantantes Lázaro Caballero y Abel Pintos.
"No me gusta, no opino, soy totalmente apolítico, cada uno es libre de opinar lo que quiera, pero yo no, yo canto. Creo que no tienen nada que ver una cosa con la otra", dijo Caballero frente al micrófono de Canal 10.
Por su parte Abel Pintos dijo que la "ideología siempre estuvo presente en la música" pero aclaró que él no expresa su pensamiento político a través de su música. "Expreso mi pensamiento respecto a como entiendo que se desarrolla mi vida", dijo el artista.