Argentinos Juniors volvió a sufrir en los penales: lo eliminó Barcelona Sporting Club en La Paternal
Argentinos Juniors quedó eliminado de la Copa Libertadores tras caer en la definición por penales ante Barcelona Sporting Club, que se impuso 5-4 desde los doce pasos luego del 1-0 en los 90 minutos disputados en el estadio Diego Armando Maradona.
El único gol de la noche lo marcó Jhonny Quiñónez a los 20 minutos del segundo tiempo. El volante, a préstamo desde Independiente, tomó un rebote y sacó un remate de primera que se clavó contra el palo izquierdo de Brayan Cortés, inatajable. Ese tanto igualó la serie, ya que el Bicho había ganado 1-0 en Guayaquil.
Durante el desarrollo, el equipo de Nicolás Diez tuvo el control territorial y estadístico. Finalizó con un 66% de posesión frente al 34% de la visita, remató 12 veces al arco contra 5 de Barcelona y completó 454 pases correctos (contra 145 de su rival). Sin embargo, esa superioridad no se tradujo en profundidad. La mayoría de los intentos fueron desde media distancia y encontraron siempre bien ubicado al arquero Brayan Cortés.
Barcelona, inicialmente replegado, cambió su postura en el complemento tras los ajustes ofensivos de César Farías. Con mayor decisión, encontró el gol que necesitaba para forzar la definición.
Desde el punto penal volvió a aparecer el fantasma para Argentinos. La serie fue cambiante y cargada de tensión. Fallaron Tomás Martínez y Alex Rangel para el conjunto ecuatoriano, lo que le dio oportunidades al local para liquidar la historia. Sin embargo, Iván Morales, Román Riquelme y Erik Godoy no pudieron convertir. El último disparo del defensor se fue por encima del travesaño y desató el festejo visitante.
De esta manera, Barcelona avanzó a la fase 3 del certamen continental —donde enfrentará a Botafogo de Futebol e Regatas, que dejó en el camino a Nacional Potosí—, mientras que Argentinos quedó sin competencia internacional y volvió a sufrir una eliminación por penales, la sexta consecutiva.
Para el Bicho quedó la sensación de haber dominado el trámite, pero sin la eficacia necesaria para evitar una definición que, una vez más, terminó siendo adversa.