Los combustibles en Argentina aumentan más que la inflación
Los combustibles en Argentina aumentan más que el índice general de precios que determina la inflación, con subas cercanas al 8% en el mes de marzo y los ajustes recientes han sido de hasta 4,8% por parte de YPF y otras petroleras.
Los incrementos responden a la actualización de impuestos (Decreto 116/26) y al impacto internacional del conflicto en Medio Oriente, elevando el litro de nafta súper por encima de los $1.900 en algunas zonas del país.
En detalle, los aumentos presentaron ajustes en marzo, cuando los combustibles subieron aproximadamente un 1,1% por impuestos, con alzas adicionales registradas a mediados de mes.
Los nuevos precios, tomando como referencia a las petroleras YPF y Shell, muestran en sus pizarras a la nafta súper que superó los $1.800 y trepa hasta los $1.900 por litro en diversas localidades.
En tanto, para las variantes Infinia/Premium, los precios superan los $2.000, con aumentos que llegaron al 5% en algunas marcas.
El gasoil/diésel ha mostrado subas, llegando a superar los $2.000 en versiones premium.
Según lo relevado, los factores de suba combinan la actualización del componente impositivo (ICL y dióxido de carbono) y la suba internacional del crudo.
Respecto del impacto, el aumento directo en los surtidores presiona el índice de precios al consumidor, sobre todo en cuanto a los costos de logística y transporte, para quienes usan sus vehículos para trabajar.
También, la implementación de un sistema de "micropricing" por parte de YPF permite ajustes más frecuentes en las pizarras, acercando los precios a los de las petroleras privadas.
Finalmente, se destacan las promociones con precios rebajados en horarios marginales, como por ejemplo cargar combustibles a la madrugada.
El equipo periodístico de Canal 10 y SRT Media realizó un relevamiento en estaciones de servicio donde se registraron testimonios de usuarios, los que se mostraron poco sorprendidos y bastante resilientes, capaces de adaptarse positivamente y con una visión optimista ante la crisis económica y la caída del poder adquisitivo.