La Justicia de Córdoba informa la identidad de los 12 desaparecidos en La Perla
En un hecho de enorme trascendencia para la Memoria, la Verdad y la Justicia en Córdoba, el Juzgado Federal N° 3, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, confirmó la identificación de 12 personas que permanecían desaparecidas desde la última dictadura cívico-militar y este miércoles brinda una conferencia de prensa para informar oficialmente los nombres de las víctimas.
El hallazgo y posterior proceso de filiación es el resultado de un exhaustivo trabajo de campo iniciado en 2025 en el sitio denominado "Loma del Torito", un sector perteneciente a la Guarnición Militar de La Calera, donde funcionó el Centro Clandestino de Detención (CCD) "La Perla".
Conferencia de prensa y notificación a las familias
Con presencia de la los familiares, ya notificados del proceso, la Justicia Federal convocó a la conferencia de prensa para este miércoles 18 de marzo a las 11:00 horas, en la sede de Av. Concepción Arenales 690.
La causa se desarrolla bajo el expediente FCB 35009693/1998, caratulada como "NN s/Homicidio Agravado", iniciada originalmente por una denuncia del Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.
El rol clave del EAAF
Las identificaciones fueron posibles gracias a los análisis antropológicos y genéticos realizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que trabajó en colaboración directa con el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba.
Los trabajos en la "Loma del Torito" han sido fundamentales para reconstruir lo sucedido en el mayor centro de exterminio del interior del país. Según especialistas, el hallazgo de restos óseos en esta zona confirma la sistematicidad del plan de ocultamiento de cuerpos, muchos de los cuales fueron removidos en las denominadas "operaciones de limpieza" antes del retorno de la democracia.
Identidades que traen luz tras 50 años
Aunque el listado oficial se completará en la sede judicial, trascendieron nombres de militantes y trabajadores que fueron secuestrados entre 1976 y 1977, entre ellos técnicos, estudiantes universitarios y obreros de las plantas automotrices de la zona.
Desde los organismos de Derechos Humanos de Córdoba calificaron este avance como "reparador", destacando que cada identificación permite a una familia cerrar un duelo de casi medio siglo y aporta pruebas fundamentales para los juicios de lesa humanidad que continúan desarrollándose en la provincia.