Tragedia en Tucumán: una pareja y un niño murieron a causa del temporal
El fuerte temporal que azotó la provincia este fin de semana dejó un saldo trágico de tres víctimas fatales en hechos distintos, pero todos vinculados a la violencia de la tormenta y la falta de infraestructura ante el avance del agua.
Un niño electrocutado en Villa Angelina
La primera víctima confirmada fue Lisandro, un nene de 12 años, quien falleció en la tarde del sábado en el barrio Villa Angelina, al sur de la capital tucumana. Según los testimonios, el menor regresaba de jugar a la pelota con sus amigos cuando, en medio de las calles anegadas, tocó un poste de luz electrificado.
Vecinos relataron que en la zona se había formado una gran acumulación de agua y que Lisandro se habría resbalado, entrando en contacto accidental con el pilar. A pesar de los intentos por auxiliarlo, la descarga fue letal. El hecho generó indignación en la comunidad, ya que transeúntes denunciaron que otros peatones ya habían sentido descargas menores en ese mismo poste días atrás.
La desaparición y el hallazgo de Mariano y Solana
La angustia se extendió durante todo el domingo debido a la búsqueda de Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32). La pareja había asistido a un casamiento en Tafí Viejo y dejó a sus dos hijos, de nueve meses y 5 años, al cuidado de una niñera.
Su último contacto fue cerca de las 21:00 del sábado, cuando enviaron un mensaje avisando que esperarían dentro de su auto, un Nissan Versa blanco, hasta que bajara el nivel del agua para poder regresar a casa. Luego de ese mensaje, no se supo más de ellos.
Tras un intenso operativo de búsqueda que involucró a la Policía de Tucumán y bomberos voluntarios, el vehículo fue hallado volcado este domingo en un canal de riego en el barrio Nueva Italia, a unos 400 metros de la Ruta 9. Ambos se encontraban sin vida en el interior del habitáculo, tras haber sido arrastrados por la fuerza de la corriente.
Una provincia bajo el agua
El temporal no solo se cobró vidas, sino que causó estragos materiales. En el sur de la provincia, la crecida del río Chirimayo obligó a evacuaciones de emergencia, mientras que el desborde del río Medina cortó caminos en la zona de La Calera.
Localidades como Aguilares y Santa Rosa también sufrieron inundaciones severas, con agua que superó el metro de altura dentro de las viviendas. Las autoridades reiteraron el pedido de extremar las precauciones ante la inestabilidad climática, que también afectó a provincias vecinas como Córdoba con consecuencias similares.