Abrazo al PAMI ante la crisis en la atención
Los empleados del Pami se suman al reclamo de los jubilados y en la sede Córdoba realizan abrazos simbólicos y protestas, denunciando demoras en turnos, falta de insumos y problemas de gestión.
Estas acciones buscan visibilizar la crueldad e insensibilidad en la atención de los afiliados, con movilizaciones y reclamos activos en la provincia.
Ante la consulta periodística de Canal 10 y SRT Media, los pacientes denuncian demoras críticas para conseguir turnos, incluso en urgencias, y también se han reportado problemas en la entrega de insumos, como pañales.
Entre los testimonios se incluyen cuestionamientos a la falta de respuestas, por lo que se han organizado abrazos solidarios y movilizaciones frente a sedes de PAMI en Córdoba y el resto del país, con participación de trabajadores y jubilados.
En la crisis por la que atraviesa la obra social que depende del Gobierno Nacional, los reclamos se enmarcan en un contexto de recortes y ajustes en el sistema de salud en Argentina, afectando los servicios a nivel local.
Desde Pami informaron que los canales de atención se mantienen desde su central telefónica al 138 (PAMI Escucha y Responde) las 24 horas y que, para trámites, se recomienda sacar turnos en la web, aunque se entregan una cantidad limitada por día.
El nuevo abrazo solidario que van a protagonizar los empleados y también, por supuesto, acompañando a jubilados, jubiladas, pensionados y pensionadas que vienen a atenderse aquí, para defender al PAMI se concreta este miércoles 6 de mayo, desde las 11 de la mañana.
En nuestra recorrida, los sufridos jubilados relataron a Canal 10 y SRT Media que “hace dos años o algo, recién me había jubilado y empecé a venir, tengo que hacer un trámite para ver si me pueden hacer una autorización, porque me quebré, me he fracturado el brazo ahora, la semana pasada, el viernes, y ando de vuelta, porque no hay traumatólogo en la guardia, y me mandan a hacer todo esto para que me puedan atender de urgencia recién el viernes; no aguanto el dolor, y vengo a hacer esto porque no hay otra forma de hacer el trámite”, contó una señora.
“Estoy esperando que me atiendan; me dieron el número. Ayer vine y no me atendieron, así que hoy me dieron el numerito para ver si me hacen una autorización de la orden. Vengo de lejos, vivo en Ferreyra, casi una hora de colectivo. Tuve que salir 5 y media de la mañana para tomar un colectivo a las 6 de la mañana”, se quejó otra jubilada.
Hace mucho que esperan y, al preguntar por qué vienen al PAMI, un matrimonio de ancianos nos contó que “venimos para hacer un trámite especial, porque tenemos una cuñada internada en un sanatorio por medio del PAMI, y la pasaron de un hospital a otro. Y ahora nos dicen que nos tenemos que hacer cargo nosotros, pero nosotros somos dos personas grandes. Yo estoy quebrada y él tiene hipertensión.”
Historias de vida, verdaderos calvarios por los que pasan jubiladas y jubilados en el Pami; no son militantes ni piqueteros, son seres humanos abandonados a su suerte, que también nos relataron que “ya vine ayer y salieron con que no tenían números, así que para liberarnos, para una fractura del pie de mi señora, ahora vine sin turno para ver si me solucionan este problema. Estamos todos mal; lamentablemente a los jubilados nos están dejando por abajo.”
Por un lado, la gente que quiere ser atendida y, por el otro, los empleados abarrotados que no dan abasto y no tienen cómo responder a esta situación en el Pami.
Con la consigna “A defender el PAMI”, ATE Córdoba se suma a la protesta en esta jornada, con los trabajadores adhiriendo también al reclamo de las personas que llegan a hacerse atender.
La sede del PAMI en General Paz 370 será objeto de este nuevo abrazo solidario, mientras se supo que se ha pagado parte de la deuda a clínicas y sanatorios, pero todavía deben a otros prestadores y prestadoras que no han cobrado y por eso se vuelven a retrasar los turnos y parece que vuelve a trabarse la rueda, que no va a volver a girar como se aceitó algo en estos días que hubo algún viso de solución.
Sin embargo, los empleados están cansados también porque tienen que dar la cara ante esta situación de desmanejo de la obra social nacional por parte del gobierno de la Argentina.