De compartir equipo con Jordan a jugar en Córdoba: murió Stacey King
El básquetbol internacional despide a Stacey King, exjugador de la NBA y miembro de los históricos Chicago Bulls que dominaron la década de los noventa. El estadounidense falleció a los 59 años y la noticia generó repercusión tanto en Estados Unidos como en distintos rincones del mundo donde dejó su huella deportiva.
King fue parte del plantel que conquistó tres campeonatos consecutivos de la NBA junto a Michael Jordan, Scottie Pippen y el entrenador Phil Jackson. Seleccionado en el Draft de 1989, desarrolló gran parte de su carrera en la liga estadounidense y compartió vestuario con algunas de las máximas figuras de la historia del deporte.
Sin embargo, existe un capítulo poco recordado que lo conecta directamente con Córdoba. En 1998, el pivote de 2,11 metros llegó a Atenas para disputar la temporada 1998/99, convirtiéndose en una de las incorporaciones más resonantes del básquet argentino de aquella época.
El paso por el conjunto cordobés terminó siendo breve debido a distintos inconvenientes físicos. Apenas pudo disputar seis encuentros antes de desvincularse del club, aunque esa experiencia quedó registrada como la última etapa de su carrera profesional dentro de una cancha.
Antes de desembarcar en Argentina, King había transitado equipos de la NBA como Chicago Bulls, Minnesota Timberwolves, Miami Heat, Boston Celtics y Dallas Mavericks, además de experiencias en Europa. Su arribo a Atenas llamó la atención por tratarse de un jugador que había formado parte de una de las dinastías más exitosas de la historia del básquet.
Tras su retiro encontró una nueva faceta detrás de los micrófonos. Durante años se convirtió en una de las voces más reconocidas de las transmisiones de los Bulls, donde construyó una fuerte identificación con los aficionados gracias a su estilo espontáneo, sus frases características y su sentido del humor.
La franquicia de Chicago expresó su pesar mediante un comunicado en el que destacó su aporte tanto dentro como fuera de la cancha. Su legado quedó asociado a los años dorados de los Bulls, pero también a una carrera que tuvo un cierre tan singular como inesperado: los últimos partidos de Stacey King se jugaron en Córdoba, defendiendo los colores de Atenas.