Golpe al Rojo: Riestra sorprendió a Independiente y se desató la furia contra el arbitraje
En una tarde para el olvido en el Bajo Flores, Independiente cayó por 2-0 ante Deportivo Riestra, un resultado que no solo frena su envión hacia la clasificación, sino que también deja una estela de indignación por el desempeño arbitral. El equipo de Gustavo Quinteros sufrió la eficacia de un rival que, hasta este encuentro, no conocía la victoria en el Torneo Apertura y acumulaba 521 minutos sin convertir goles.
Crónica de una caída inesperada
El marcador se abrió temprano para el local. A los 13 minutos del primer tiempo, Mariano Bracamonte aprovechó un rebote tras una buena respuesta inicial de Rodrigo Rey para poner el 1-0. A pesar de los intentos de Independiente por igualar —incluyendo un remate de Iván Marcone que se estrelló en el palo—, el equipo careció de profundidad y claridad en los metros finales.
La sentencia llegó a los 35 minutos del complemento. Pedro Ramírez, con un certero cabezazo tras un tiro de esquina, marcó el 2-0 definitivo. Esta acción fue el detonante de las protestas del cuerpo técnico del "Rojo", que reclamaba una posición adelantada previa de Gabriel Obredor.
Polémica y gestos contra Lobo Medina
El final del partido estuvo marcado por la tensión. Kevin Lomónaco fue el protagonista de la imagen más fuerte de la jornada: el zaguero aplaudió irónicamente al árbitro Luis Lobo Medina y realizó un gesto de "pago", golpeando su puño contra la palma de la mano mientras miraba a los palcos. Incluso, ante las cámaras de televisión, lanzó una frase lapidaria: "Grabá al árbitro, que fue la figura".
Por su parte, Gustavo Quinteros no ocultó su malestar en conferencia de prensa. El entrenador cuestionó la falta de intervención del VAR en las jugadas dudosas que involucran a Independiente y criticó la permisividad arbitral ante el juego cortado de Riestra. "El arbitraje permite que los que destruyen el juego repitan faltas. No protegen el juego que nos gusta a todos", sentenció el DT.
Las cuentas para clasificar
Con esta derrota, el panorama del equipo de Avellaneda se ha vuelto complejo. Actualmente, Independiente se ubica en la séptima posición de la Zona A con 21 puntos. Para asegurar su lugar en los playoffs sin depender de otros resultados, está obligado a ganar su último partido ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro.
En caso de empatar o perder frente al "Ciclón", el "Rojo" quedará a merced de lo que hagan equipos como Unión, Defensa y Justicia, e Instituto. Quinteros fue tajante respecto a lo que viene: "Clasificar es el objetivo que tenemos que cumplir y es una obligación para nosotros hacerlo". El próximo encuentro será, en palabras del propio técnico, una auténtica final.