Narcoescándalo: la Corte Suprema ratificó las condenas y cerró un capítulo en la Policía de Córdoba
La justicia argentina puso un punto final definitivo a uno de los episodios más oscuros en la historia de la seguridad provincial. Casi trece años después de que estallara el denominado "Narcoescándalo", la Corte Suprema de Justicia de la Nación ratificó la investigación original y dejó firmes las condenas contra quienes integraron la cúpula de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía de Córdoba.
El fallo del máximo tribunal convalida el trabajo realizado en su momento por la fiscalía federal, que logró demostrar la existencia de una asociación ilícita enquistada en el corazón de la fuerza. La resolución confirma que los altos mandos policiales de aquel entonces no solo mantenían vínculos espurios con el narcotráfico, sino que utilizaban su poder para "armar causas", valiéndose de informantes ilegales y pruebas plantadas para simular operativos exitosos.
Un hito en la justicia federal
La causa, que en su génesis fue impulsada por la instrucción del fiscal Enrique Senestrari, marcó un antes y un después en la relación entre el poder político, la justicia y las fuerzas de seguridad. Aquella investigación reveló cómo la estructura que debía combatir el avance de las drogas en "La Docta" terminó mimetizada con las mismas bandas que debía perseguir.
A lo largo de más de una década, el proceso atravesó diversas instancias de apelación, pero la contundencia de las pruebas recolectadas sobre el funcionamiento de esta "empresa criminal" dentro de la institución policial terminó siendo ratificada por la instancia judicial más alta del país.
El podio de los escándalos policiales
Hasta hace poco, el Narcoescándalo se mantenía como el hito de corrupción policial más grave de las últimas dos décadas en la provincia. Sin embargo, la persistencia de estas conductas estructurales dentro de la fuerza volvió a quedar en evidencia con sucesos más recientes que sacudieron la cúpula policial.
El detalle de las penas: quién es quién en el fallo
El fallo de la Corte ratifica las condenas agravadas por la Cámara de Casación, las cuales se distribuyen de la siguiente manera entre los exmiembros de la cúpula de Drogas Peligrosas:
- Rafael Sosa (Exjefe de la división): Condenado a 9 años de prisión e inhabilitación especial por el doble de tiempo. Se lo señaló como el organizador de la asociación ilícita y responsable de la violación de los deberes de funcionario público.
- Franco Argüello: Recibió una pena de 8 años de prisión. Además de integrar la asociación ilícita, fue hallado culpable del delito de extorsión.
- Gustavo González (Comisario): Condenado a 4 años de prisión. No obstante, algunas interpretaciones recientes indican que su defensa ha solicitado que la ejecución sea condicional bajo ciertos planteos de prescripción.
- Alfredo Seine: Condenado a 3 años y medio de prisión.
- Fabián Peralta Dáttoli: Condenado también a 3 años y medio de prisión.
Un proceso de 13 años y un interrogante sobre la cárcel
Aunque las condenas quedaron firmes tras el rechazo de los recursos por parte de la Corte Suprema, la situación de detención efectiva sigue siendo un terreno de disputa legal. Según fuentes judiciales consultadas por medios locales:
- Planteos de prescripción: Las defensas sostienen que, debido al tiempo transcurrido (13 años), algunos delitos menores, como la violación de deberes de funcionario público, podrían haber prescripto, lo que evitaría que los condenados regresen a prisión.
- Tiempo cumplido: Varios de los involucrados ya pasaron tiempo tras las rejas durante la prisión preventiva en el inicio de la causa (2013-2016), lo cual se computará a su favor en el cálculo final de la pena.
El fantasma de "El Francés"
La ratificación de estas condenas también trae a la memoria a la figura central que inició el derrumbe: Juan "El Francés" Viarnes. El informante policial, que fue el testigo clave para el fiscal Senestrari, falleció recientemente en Buenos Aires (enero de 2026).